jueves, 17 de mayo de 2012

AMIGOS DEL FLAMENCO. CARTA ABIERTA A: JOSÉ GUARDIA RODRIGUEZ; ILUSTRE DOCENTE DEL BUEN ARTE GRANADINO.



 El 19 de agosto del 2003 nos dejaba José Guardia Rodríguez "Pepe Guardia".
 Tuve la suerte de conocerlo hace unos años cuando fui requerido para participar en el homenaje que se brindaba en Granada y Montefrío a mi querido amigo y maestro Manuel Ávila.
Recientemente he vuelto a ese bello pueblo serrano para celebrar el Centenario de su nacimiento y sobre mi mente, han brotado recuerdos de personas que debían de estar allí y por desgracia ya no están entre nosotros. 
Me acordé mucho de Rafael Morales "Niño Montes" amigo Cordobés que venía desde Cataluña, de José Agudo el que fuera Presidente de la Federación de Peñas Granadinas, de Joaquín Rojas Presidente de la Federación de Peñas de Badajoz,  y del periodista Carlos Arbelos, todos y cada uno de ellos se comprometieron para estar allí en esta fecha tan señalada y por desgracia no pudieron estar.
Tuve la suerte de conocer a Irina Guardia, la hija de Pepe Guardia, a través de Juan Pinilla  y  he sentido la necesidad de volver a recordarlo mediante el  escrito que hace nueve años publique en varios medios en memoria de su padre.
Para Irina, su familia y todos los que tuvimos la oportunidad de conocer a Pepe y por supuesto admirarlo, va este recuerdo.  


José Guardia Rodríguez. Fotografía: Peña Flamenca La Platería
 Para Irina Guardia López (Hija de Pepe Guardia).

                        El martes 19 de agosto falleció a los 55 años de edad, el amigo de  Pinos Puente (Granada) Pepe Guardia Rodríguez, abogado, político y defensor de los derechos humanos. Ilustre critico de arte flamenco y una gran persona, a la que tuve la suerte de conocer hace unos meses.


            Cuanto me hubiera gustado, haberte conocido mucho antes. Cuando dignificabas el flamenco en tu querida Granada. Con conferencias, libros (que gran labor de investigación) discos, jurados en festivales, circuitos flamencos y un sin fin de actividades.

            En esas noches de la platería, en las del Sacromonte, o cuando acogías a todos los jóvenes artistas flamencos en tu casa, o en tu programa de radio. Haciendo de mentor, de ilustre docente de este arte tan tuyo.

            El destino quiso que fuese en Montefrío en esas inolvidables jornadas recordando a tu querido amigo Manuel Ávila. Donde todavía, sacabas fuerzas para dedicar al homenajeado un escrito emotivo nacido del corazón.

            Ya estabas muy deteriorado, pero en ti se respiraba esa ilusión, esa esperanza de una pronta  recuperación. O al menos eso intentabas transmitir, aunque tú sabías que no llegaría.

            Me decías, ¿qué hacéis en La Unión para que ese grandioso festival aparezca en todos los medios de comunicación? Yo te respondía, los nuestros son cantes trágicos, nacidos del sufrimiento y nosotros los tratamos con mucho amor, porque forman una parte de nosotros, de nuestra historia, del sentir de cada Unionense. Tú comprendías como nadie la tragedia y el dolor, el sin sabor de la enfermedad que te estaba castigando, como la mina castiga a los mineros.

            Y preguntabas y preguntabas sobre nuestro festival, sobre nuestros cantes, y yo te respondía a cada una de tus preguntas, y sentí hacia ti en ese momento esa admiración que sólo personas como tú sabéis transmitir. Sentí la más grande pureza en tu interior, sentí esa expresión en tus ojos y sentí ese cante por mineras que nacía de tu mirada cansada de luchador infatigable,

                                   Lo comprendo de verdad
                                   Aunque nunca he sido minero...
                                   Pues llevo años enteros
                                   Viviendo en la oscuridad
                                   Y en la oscuridad me muero

Sentí esas ganas de vivir que habían en ti, esa fuerza, esa lucha constante. Esa ilusión por recuperarte y venir a La Unión. Aunque sólo tú sabias que seria casi un milagro.

            Cuanto me hubiese gustado verte pasear por la catedral, poder charlar sobre tal o cual cante. Verte la cara de satisfacción cuando uno de “tus niños”, mi buen amigo Juan Pinilla, recogía el premio de Murcianas y otros cantes Mineros. Los que estuvieron a tu lado en los últimos momentos dicen que salió de tus labios una sonrisa cuando te lo dijeron. Que te fuiste con una alegría interior, con un logro de saber que “ese niño” en el que tanto habías confiado ya podía caminar solo en el mundo del Flamenco.

            Cuanto habría disfrutado de haber podido verte en nuestro querido festival minero, que participases en nuestras conferencias. Haber compartido más tiempo contigo, para aprender, para absorber parte de lo que te has llevado. De establecer una amistad duradera, de haberte conocido mas y decirle a todos los aficionados Unionenses; este es Pepe Guardia, mi amigo. Ilustre docente del más puro arte flamenco. Insigne dignificador del arte Jondo granadino.

            Junto a tu tumba, sonaron ecos de martinete, en la voz rota por el dolor de tu buen amigo Antonio Gallegos Presidente de la Platería decana de todas las Peñas Flamencas de España. Te acompañó toda la familia flamenca de Granada ; Paula Marín, Juan Pinilla, Antonio Lastra, Pepe Agudo , Curro Albaicin. Toda la familia flamenca de España; telegramas de Enrique Morente, Alvarez Caballero, Manuel Ríos, Joaquín Rojas, Pepe Mayo...

            Y  te fuiste contento, porque pudiste sentir el amor de tu gente, tu familia, tus amigos del flamenco granadino, todos estuvieron contigo rindiéndote homenaje el 18 de Julio en el colegio San Pascual Bailón de Pinos Puente. Apoyando al Maestro, al amigo incondicional, al luchador, al defensor de los derechos humanos

            Sirvan estas líneas para dar mi más sentido pésame, el del Festival Internacional del Cante de las Minas, y el de la ciudad de La Unión, a la esposa y toda la familia de tan ilustre persona. Reivindicando su figura en esta tierra mía “La Unión” en la que tan poco se conoce.



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