lunes, 19 de mayo de 2014

ALFONSO PAREDES GARCÍA "NIÑO ALFONSO"

APUNTES FLAMENCOS.
JUAN RUIPÉREZ VERA
Biografo de Antonio Piñana.

PUBLICADO EN EL DIARIO LA OPINIÓN DE CARTAGENA EL LUNES 5 DE MAYO DEL 2014.


Ante el interés por tener noticias sobre la vida artística del cantaor Alfonso Paredes, conocido en el mundo del arte flamenco como El Niño Alfonso,  Antonio Piñana, maestro de los cantes de Cartagena, en una de nuestras conversaciones nos decía que "Alfonso Paredes" debió de nacer a mediados de los años treinta del pasado siglo en La Unión"; y esta afirmación la hace Piñana porque él siempre tuvo la sensación de que Alfonso era unos años menor que él. A partir de 1970, enfrascados en conocer con mayor precisión la vida de los artistas nacidos en nuestra Región, iniciamos un periplo por diversas localidades con la intención de recopilar noticias de ellos; pues lo que pretendíamos era, de alguna manera, saber si, en su circulo íntimo, llegaron a trascender en el área artística; centrando nuestras indagaciones en la recopilación de datos de artistas locales que brillaron dentro del mundo del flamenco. Cuando quisimos saber de los artistas oriundos de La Unión, para conseguir datos fehacientes, contamos con la ayuda inestimable, entre otros de nuestros malogrados amigos Pascual García Mateos y, Asensio Sáez, y cumplida la información prestada por José María Fernández, discipulo del maestro Antonio Piñana y guitarrista que fue del festival de La Unión.

Antonio Piñana contaba que "compartió escenario con Alfonso Paredes por los años cincuenta y sesenta del pasado siglo. Este cantaor unionense, -decía Piñana- a partir de mil novecientos cincuenta y seis, fue un cantaor asiduo de los escenarios locales, sobre todo los de La Unión y La Manga del Mar Menor, cuando tan idílico paraje, entre dos mares, comenzó a tener un auge desenfrenado con la llegada del turismo. El Niño Alfonso grabó un disco con un par de cantes de ida y vuelta, una minera y una cartagenera. Estuvo actuando por varios pueblos de la Región, aunque su radio de acción era La Manga, formando compañía con varios cantaores y tocaores de la localidad. Participó durante varios años en el festival de La Unión. Y a pesar de ser un cantaor bastante baqueteado, en mil batallas y diferentes escenario, al igual que le ocurriera a su amigo Pencho Cros, fue tardía su presencia en el concurso de cante, que desde el sesenta y uno comenzó a celebrarse en la ciudad minera. El Niño Alfonso, siendo del mismo pueblo, y de características similares que Pencho Cros, a la hora de cantar, no llegó a tener la suerte de su paisano; porque mientras a Cros se le concedían años tras año varias Lámparas Mineras, él,- sin saber por qué-, llegó a sufrir un cierto ostracismo, que le privó de alcanzar una fama plena". Piñana recordaba, en su época de jurado del festival, que Alfonso la primera vez que concursó fue en el años sesenta y cuatro, un año antes que Pencho Cros. Y según el cantaor cartagenero, "El Niño Alfonso llegó al la final,  en esa edición con minera y taranta, consiguiendo un accésit en el apartado de mineras. Se presentó también al año siguiente, y le concedieron un premio como cantaor local, cantando una minera". Según contaba Piñana, "fue a partir del años mil novecientos setenta cuando sus actuaciones se diluyeron en el tiempo; y quizás, por lo que después supe, algo desencantado".
Aunque tardíamente el Festival de La Unión le brindó un homenaje al cantaor Alfonso Paredes, en el año 2001, el merecido acto no fue óbice para que su hijo, Francisco José Paredes Rubio, a pesar del regocijo del momento, en su crónica escribiera, sobre la figura de su padre, lo siguiente: "El, que tanto sufrió y trabajó dentro y fuera de la mina, que tantas veces había cantado la tragedia del pozo, pudo agradecer que lo sacaran de este pozo. Y es que no hay peor mina, para quien nace y se siente artista, que verse condenado al olvido. No hay mayor dolor para quien  quiere y se entrega en cuerpo y alma a su tierra, que no verse reconocido, y no hay mayor desengaño que no ser comprendido...
Que sufrimiento verse condenado a la oscuridad del pozo, a la amargura del olvido para quien había defendido a su tierra con todas sus fuerzas, y la pasión de su alma".
Quizás ahora sea el momento de rendirle el máximo reconocimiento a un cantaor de la tierra, un artistas cuya obsesión fue siempre defender a La Unión, ciudad que- para él- "era la capital del mundo". Creemos que el Ayuntamiento de LA Unión, a propuesta de la concejalía de Cultura, como reconocimiento a toda una vida dedicada a divulgar los cantes de la Sierra Minera, debería incoar el expediente oportuno para que se otorgara el Título de Hijo Predilecto de La Unión al cantaor Niño Alfonso; y, como homenaje, erigir un busto del artista, el cual debiera presidir, junto al de Pencho Cros, el recinto de la Catedral del Cante, donde se celebra anualmente el Festival Internacional del Cante de las Minas.

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